NUESTRA PASIÓN
POR LOS BURROS CATALANES
Nuestro espacio de preservación de la raza nació hace 27 años, cuando decidimos acoger a los primeros ejemplares de burro catalán. Desde entonces, nuestra granja familiar ha experimentado un crecimiento constante, siempre con el objetivo de proteger y conservar esta maravillosa raza.
A lo largo de los años, hemos trabajado en la crianza de los más pequeños, asegurándonos de que crezcan en un entorno seguro y saludable. Pero nuestra misión no se limita solo a eso; también hemos dedicado esfuerzos a preservar el espacio para los burros de mayor edad, quienes merecen un lugar donde puedan disfrutar de su vejez con tranquilidad. Cada paso que damos está orientado a garantizar el futuro de la raza, y nuestra pasión por este proyecto nos impulsa a seguir adelante, evolucionando y adaptándonos para preservar y promover el legado del burro catalán.
No es casualidad que seamos fanáticos de esta raza... el burro catalán tiene un carácter familiar y cercano, más parecido al de un perro que al de un animal de su propia especie.
A diferencia de otros animales, no tendrás que mantener distancias; de hecho, ¡siete hará imposible! Una vez en el prado, todos vendrán a saludarte y te ofrecerán su compañía.
La micro reserva
Nuestra finca se encuentra en la comarca del Pallars Sobirà, un territorio de naturaleza salvaje, paisajes remotos y especias protegidas.
Estamos ubicados junto al pequeño pueblo de Escós, en pleno corazón del Pirineo catalán.

¡Te estamos esperando!
Estamos ansiosos por conocerte, así que...
¡no hagas el burro y reserva una de nuestras experiencias!
